| Ateismo Peruano |
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| Sábado, 22 de Mayo de 2010 21:52 |
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El ateísmo peruano Por SILVIO RENDON - Publicado el 18-02-2009 El ateísmo en el Perú es de origen librepensador, enciclopedista, ilustrado, racionalista, positivista. Sus exponentes más claros son el limeño y sanmarquino Pablo de Olavide, cercano a Voltaire y Diderot, quienes lo protegerán en Francia de la persecución de la Inquisición española, y el limeño y autodidacta Manuel González Prada, anarquista e impulsor del movimiento obrero peruano. Ambos aristócratas y afrancesados; el primero pro-español, el segundo anti-español; el primero reprimido por la Inquisición española, el segundo, airoso anticlerical; el primero luchador por la independencia de las Américas, el segundo, luchador por las clases desposeídas del país, nos ofrecen un interesante paralelo del ateísmo peruano. La influencia de ambos no es muy explícita sobre quienes se consideran ateístas, y sus obras no son precisamente muy conocidas en el país, a pesar de que varias de ellas son accesibles. Por ejemplo, lo trabajos anticlericales de Gonzaléz Prada están en línea, como Propaganda y Ataque y El tonel de Diógenes. Una influencia que pudo expandir el ateísmo en el Perú fue la popularización del positivismo entre las minorías universitarias a fines del siglo XIX y comienzos del siglo pasado. Posiblemente se haya dado en ciertos segmentos profesionales, como los ingenieros, médicos, abogados. Difícil saberlo, sin evidencias cuantitativas, pero hay indicios en ese sentido (ver Sobrevilla, Salazar Bondy, Basadre). Sin embargo, esta influencia se realizó en el Perú tratando de reconciliar el positivismo con el teísmo, a diferencia de diversos países de la región como Argentina, Brasil o México en que el paquete positivista llegó completo, con ateísmo y todo. Profesores universitarios como Javier Prado Ugarteche (1871-1921), Jorge Polar Vargas (1856-1932), Mariano H. Cornejo (1866-1942) y Manuel Vicente Villarán (1873-1918) eran cientificistas, y evolucionistas, pero rechazaban el ateísmo implícito en el positivismo. Más aún, a finales del siglo XIX los positivistas peruanos dejan a Comte y Spencer y se hacen seguidores del espiritualismo de Bergson con su su versión local en Deustua e Iberico (Ver algo más aquí). González Prada es profundamente influído por las ideas positivistas y, por lo visto, de ahí es que viene su ateísmo. El moqueguano y autodidacta José Carlos Mariátegui, (ver comentarios), siendo marxista “convicto y confeso” no se caracterizaría por expresar ideas ateístas. Más bien volteó las cosas, diciendo que los movimientos políticos eran una “religión”, siguiendo al violentista Sorel, y resaltando la fuerza del “mito revolucionario”. El ateísmo peruano, y esto se podría investigar más, no parece ser de origen marxista, socialista, comunista, a pesar de la transitoria popularidad de estas corrientes en universidades y el electorado, especialmente de 1978 a 1986, ocho años. Los comunistas e izquierdistas en general no parecen haberse cararacterizado por incidir en el ateísmo como parte de su ideología. Aunque, uno puede ver en archivos propaganda y documentos políticos comunistas de los años treintas en que se aprecia que sí incidían en el ateísmo. Queda como curiosidad. Este énfasis parece haber desaparecido en las décadas posteriores y su influencia parece haber sido muy limitada. El APRA comenzó también con una retórica y expresiones anticlericales, como la oposición del APRA contra la consagración del Perú al corazón de Jesús, en 1923 durante Leguía. No fue algo trivial. Fue una manifestación reprimida por la policía con el saldo de cinco vidas humanas perdidas, entre obreros, estudiantes y policías. El APRA, sin embargo, no duró mucho en esta actitud anticlerical y no tardó en alinearse con el clericalismo y, más aún, con el conservadurismo católico. La expansión de la educación en el país en los cincuentas y sesentas, no parece haber expandido el ateísmo en el país. Sí extendió las corrientes izquierdistas, pero se trató de un izquierdismo en coexistencia con el teísmo, al igual que lo ocurrido antes con el positivismo, reconciliado también con el teísmo. Esta reconciliación de doctrinas diferentes parece expresarse más explícitamente en la “teología de la liberación”, que en retrospectiva posiblemente haya sido una doctrina de retención de seguidores de la iglesia católica, cuya influencia finalmente ha venido remitiendo ante el avance de otras ideas religiosas, en una época de izquierdización de la población, en los ochentas. Los grupos insurgentes de los años ochentas y noventas del siglo pasado tampoco fueron movimientos ateístas, o cuyos miembros se identificaran principalmente como ateístas. La mayoría de ellos esran católicos. Cuando el Papa Karol Wojtyła dice en Ayacucho “hermanos, cambiad de camino”, si bien su mensaje puede ir a cualquier ser humano, se está refiriendo en segunda persona a personas de fe y autoidentificación católica. Entre los grupos insurgentes la proporción de ateístas es mínima: 10% en Sendero Luminoso y 1% en el MRTA, según datos de la CVR (2003), aquí:. PERÚ 1980-2000: PERSONAS DETENIDAS ACTUALMENTE POR DELITO DE TERRORISMO QUE PRESENTARON SU TESTIMONIO A LA CVR SEGÚN CARACTERÍSTICAS SOCIODEMOGRÁFICAS POR FILIACIÓN ATRIBUIDA Religión del declarante Porcentajes Sendero Luminoso Católica 75.19 Evangélica 10.88 Otras 4.01 Ninguna 9.92 MRTA Católica 81.55 Evangélica 8.74 Otras 8.74 Ninguna 0.97 (Sendero Luminoso es claramente más diversificado que el MRTA, de orientación más claramente católica – Dejo al lector interesado la tarea de calcular el índice de Hirschmann-Herfindahl para ambos grupos). Entonces. El ateísmo no tiene una tradición marxista en el Perú. El marxismo no trajo ideas filosóficas ateístas en términos sustanciales. A pesar de los cursos de “materialismo dialéctico” en algunas universidades públicas, no parece haber influído sustancialmente en la población peruana. No se conocen ateístas prominentes y explícitos entre la intelectualidad peruana (1). Lo que parece haber traído es alguna versión izquierdista del catolicismo, tipo la teología de la liberación, pero tampoco ésta parece haber sido tan importante en las izquierdas y en la sociedad peruanas. Es más lógico el ateísmo y anticlericalismo de Andrés Bedoya Ugarteche de Correo, en coexistencia con su fobia antiindígena y anticomunista, que encontrar un izquierdista ateísta peruano. El liberalismo vargasllosiano trajo mucho ruido por temas de ateísmo. Los adversarios apristas de Mario Vargas Llosa lo denunciaron por ateísta; pero la iglesia católica lo defendió ante el embate “protestante” de Fujimori: “preferible un ateo que un protestante” habría dicho el Cardenal Vargas Alzamora en la reunión “secreta” que sostuvo con el candidato escritor (cosa que trascendió al público desde el propio entorno del candidato). Sin embargo, la expansión del ateísmo en los últimos veinte años, aquí, no parece haber sido fruto de este liberalismo. En realidad, este liberalismo tiene su origen social en los sectores más conservadores, terratenientes, católicos, del país. Un liberal, como antes un positivista – o un marxista-, podría ser un ateísta, pero no es lo que abunda en el país. En el Perú, a diferencia de en otros países de la región, se ha encontrado siempre alguna forma de “reconciliar” doctrinas religiosas y filosóficas que no necesariamente son tan fácilmente reconciliables. Interesante. Por estos lares las cosas van a media caña. En el presente, el panorama religioso se abre algo por el evidente desencanto que produce la iglesia católica. Se da una transición religiosa, pero ésta va fundamentalmente del catolicismo al evangelismo, aunque con un un importante crecimiento del ateísmo, fundamentalmente entre los hombres (mundialmente, el ateísmo es más masculino que femenino). Se da una diversificación, pero queda por ver si también más tolerancia religiosa y más secularización. Por ejemplo, en el país no siempre se aprecia una clara separación entre iglesia y estado, y se mezclan las cosas. En todo caso, el proceso está ahí, ocurriendo ahora mismo lenta, pero sostenidamente. Sería interesante profundizar y documentar mejor estos cambios que vienen experimentando muchos de nuestros compatriotas. __________ (1) Será que su ateísmo está en el armario, producto tal vez de un ambiente discriminador y represivo. Alternativamente, puede ser que se haya subordinado el planteamiento y la admisión de ideas filosóficas a objetivos electorales. Se evita hablar del tema porque arruina las posibilidades electorales de quien se declare abiertamente ateísta. Los dos prominentes ateístas peruanos: Pablo de Olavide y Manuel González Prada Ambos aristócratas y afrancesados; el primero pro-español, el segundo anti-español; el primero reprimido por la Inquisición española, el segundo, airoso anticlerical; el primero luchador por la independencia de las Américas, el segundo, luchador por las clases desposeídas del país y gran defensor del Perú en tiempos desfavorables... http://grancomboclub.com/2009/02/el-ateismo-peruano.html |
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